viernes, 9 de septiembre de 2022

DE LA COMIDA DEL 8 DE SEPTIEMBRE DE 2022

 

 

Hoy, en un precioso día del verano que termina, catorce conmilitones hemos ocupado la gran mesa de la carpa ajardinada del Club Mirasierra para celebrar la comida del segundo jueves de cada mes.

Y sí, quizá porque, para los viejos, volver a la rutina es un respiro; acaso, porque comprobar que seguimos estando todos da tranquilidad; o, hasta es posible que, porque durante unas horas somos libres de toda autoridad; la comida de septiembre ha sido muy, muy especial.

Bien es verdad que algunos no han venido: Fernando, porque su dueña prefiere estar hoy en Marbella; Ramiro, ¡ay Ramiro!, porque eso de alegrar los ojos en la playa es un gozo sin igual;  Jorge porque más allá del vestíbulo, lo dice  el superior, ¡no se cansa de mandar!, no puede pasar; Antonio porque el invierno de Burgos  es frio, los rusos son eso, rusos, y antes de volver a casa, también en Marbella,  se tiene que calentar; Gaspar, el marido de doña Inés, porque lo de salir de la Castilla  profunda, siendo aún verano, no lo puede soñar; y del resto de los que no han venido, Livinio, Tomás, Juan Tomás ¡qué tío!, y los demás, mejor es no hablar…

Sí, porque hay distraídos, hay que repetirlo, la comida de septiembre ha sido muy especial: Vicente está, al menos lo parece, luego de los arreglos, ¡menos mal!, casi repuesto del todo y su presencia nos ha llenado de alegría. José Miguel, pasados años, ha reaparecido y sigue igual: serio, docto, delgado, algo de pelo blanco y casi guapo, sí, es un muy digno primo de Antonio, ese señor tan grande que ha ido a Nueva York para que los nietos, también sonriendo, le limpiasen las marcas que afeaban su cabeza.  

Santiago, luego de lanzar por la boca fuego de dragón indonesio, inasequible al desaliento, anunció su presencia en el homenaje que dentro de unas semanas ofrecerá Tidore, allá en las Islas Molucas, a Juan Sebastián Elcano.

Claro que, para adornar la buena noticia que nos regaló Santiago, alguien, quizá cercano a las Altas Esferas, recitó los primeros versos de José Enrique en su poema ...y la nave Victoria nos relata la hazaña.


...Y el aire se rompió

cortó el silencio.

Las voces de los muertos

se escucharon

desde el mar muy adentro.

 

Mis maderas quebradas

anhelaban las playas

de las tierras lejanas

en donde el sol habita.

……..

Versos que fueron acogidos y comentados, en el tiempo justo y con la natural y áspera asertividad que caracteriza a los conmilitones, ¡en algunas cosas son tremendos, tanto que este custodio jamás querría tener por enemigo a ninguno de ellos!

Josemari, ¡qué hombre "el Josemari"!, en el momento cumbre de la sobremesa, muy serio, impostando la voz, leyó su nuevo poema, Ya me tenéis con vosotros, precioso, que ha escrito durante el verano, en El Puerto de Santa María,  quizá, o sin quizá,  pensando en nosotros.

 


YA ME TENÉIS CON VOSOTROS

 

Ya me tenéis con vosotros,

Ya soy vuestro, todo vuestro,

desde mi voz gutural,

desde mi mente infernal,

desde mi alma inmortal

y mi consciencia amoral,

hasta mi profundo estro

 

Soy vuestro y ya no soy mío,

forniqué mi libertad,

perdí mi libre albedrío

en honor a la amistad.

Amistad que, cada día

cambia mi mentalidad

y mi personalidad

de triste mediocridad

en apasionada orgía.

 

Ya me tenéis con vosotros,

ya he logrado sacudirme

el yugo que me oprimía,

ya he logrado arrancarme

las flechas fatales, frías,

que herían mi corazón

con triste melancolía

 

Ya soy vuestro. Todo vuestro,

vosotros sois mi familia,

sois mi futuro camino,

sois mi luz y sois sino.

 

Y de vulgar peregrino

que vaga sin dirección,

me he convertido en amigo

que llama a vuestro postigo

buscando consolación.

 

Y puesto que ya no soy mío,

puesto que soy todo vuestro,

acogedme, consoladme,

dadme vuestro amor,

¡¡¡besadme!!!

en honor a esta amistad

que cambia mi identidad

de simple mediocridad

en apasionada orgía de honrada sinceridad

 

Más tarde, sin pasar por alto el chirlo en la cabeza que luce Eduardo; los bastones que, por viejos, algunos lucimos; el informe que, a pesar del lumbago, hizo César sobre las bellezas que ha visto en sus viajes por España, ¡no para!; lo bien que ha sentado el verano a Gurri, ¡qué guapo está!; beber la sidra que ha traído Vicente de Hondarribia; interrogar a Antonio sobre los posibles cambios que vienen, esos que pueden teñir de negro su manto blanco, para la Orden de Malta; las sabias y medidas palabras de Diego y el Alabado sea el Señor con el que hizo presente nuestro pasado y, finalmente, asombrarnos todos por haber sobrevivido, sin demasiados traumas, a los Ejercicios de San Ignacio en el caserón, ¡tremenda obscuridad!, de Chamartín.

Y, muy avanzada la tarde, cuando la mayoría de los conmilitones,  se marcharon para cumplir con la hora de llegar a casa,  Pedro el Joven, Josemari y los dos José Luis, prolongaron un rato largo la velada y, entonces, entonces, como por magia, alrededor de la mesa volvieron a estar con nosotros Ricardo y Luis con sus versos, tan bien trovados; Pablo en su casa recién inaugurada; los dos Santiagos;  Luis Fernando en su Córdoba, tan bien contada, en fin, todos nuestros amigos que, aunque idos, no son  fantasmas. Y hablamos del nuestros ayeres, del presente, de cuando éramos niños, de los nietos y de sus mañanas; de la fortuna de estar juntos, de lo gastados que estamos, de que con nuestras mujeres es mejor rendirse de antemano; y de otras cosas, casi todas de menor importancia.

Así, sin darnos cuenta, estaba entrada la noche, y  porque era muy tarde, los últimos conmilitones nos levantamos de la mesa y dejamos el Club Mirasierra, para volver, después de terminada la comida de este segundo jueves de septiembre de 2022, muy contentos, a casa.

 

Notas:

  • Javier asumió la dura labor de hacer de  tesorero y lo hizo por una muy buena razón: el titular anda por el mundo, de bolos,  con sellos, monedas, drones, o simples palabras, haciendo caja.
  • Las reuniones en la sala virtual de Fernando mantienen su éxito semana tras semana.
  • Las fotografías de la comida de hoy en el Club Mirasierra son de las altas Esferas y las de la reunión virtual son de Gaspar.

























miércoles, 17 de agosto de 2022

DE LA COMIDA DEL 11 DE AGOSTO DE 2022


Escribe José Luís García Calleja

Tal como estaba previsto, se celebró la comida conmilitonera de agosto de 2022. 

El día era muy caluroso tal como ocurre durante las últimas tres semanas, la asistencia escasa, seis conmilitones solitos en la gran terraza de reciente construcción, donde gracias a la instalación de pulverizadores y el apaño que hicimos de un ventilador de buen tamaño que allí había, al que orientamos hacia la mesa que ocupábamos, conseguimos un buen alivio a tanto calor.

Constituida la mesa, se inició, con dejación de los temas prohibidos (enfermedades, nietos y política) unas muy interesante y divertidas charlas sobre los males que nos aquejan y las gracias de los nietos. La política quedó para mejor ocasión.

De los males de los comensales a destacar que Eduardo G. está muy restablecido de los suyos y encantado de haberse dejado 12 kg en el camino. No tiene intención de recuperarlos, los kg no los males. 

Como novedad, ya anunciada en la convocatoria, comimos a la carta que despachamos con tres lubinas y tres chuletones, todo correcto.

El tema coche fue extensamente tratado con acontecidos chuscos de Ramiro B. con la Guardia Civil, de Javier H. que tenía como objetivo apurar el tanque de gasolina hasta la extenuación y llegar al surtidor por inercia, y cosas así.

Ya en plan nostálgico se trató el tema de los tranvías y autobuses urbanos de antaño. En concreto del autobús nº 16 que, durante el PREU, hacía el viaje desde Moncloa hasta la entrada al colegio Chamartín. Aquí se levantó una discusión sobre su precio: unos, Pedro N. y César B. sostenían que era una peseta y José Luis G.C. que era de 3,60 pesetas. Ni siquiera internet pudo cerrar la discusión. Esperamos que Gurri sea capaz de aclararlo. 

No estuvo mal el trato que le dimos a la tabla periódica. Entre todos recitamos sus elementos de arriba – abajo con notable acierto, lantánidos y actínidos aparte.

También se planteó cuál es el número de átomos que tiene el universo, ¡TOMA YA! Para que no os comáis el coco, os diré que muy aproximadamente son 1080 y eso sin saber el tamaño del universo, el número de galaxias, estrellas, planetas y otros cuerpos celestes que pululan por ahí. Partiendo del número de Avogadro está tirado.

Con estas cosas y otras de parecido interés pasamos algo más de tres horas encantados de habernos encontrado.

Javier H. tuvo que marcharse por un lío con la llave de su casa y como lo hizo antes de la sesión fotográfica, no salió en las fotos.

Hasta pronto.

Nota. Se adjuntan también las fotos de la comida virtual del mismo día, previa a la presencial del Club Mirasierra.
















viernes, 15 de julio de 2022

DE LA COMIDA DEL 14 DE JULIO DE 2022

 

Pues sí, en lo más tórrido del estío madrileño, doce no muy sensatos conmilitones nos hemos reunido en el Club Mirasierra para celebrar la comida del mes de julio de 2022.

Y, es obligado decirlo, hemos pasado un calor de muerte, tanto que Antonio, deshidratado, sin terminar el postre, quizá porque hoy es 14 de julio, se ha despedido a la francesa y se ha marchado veloz a disfrutar la piscina de su amigo el notario. Los demás, pues bueno, agua, vino con gaseosa, mucho hielo y, seguro, sin ninguna dieta, adelgazando.

Bien es verdad que a pesar del calor, hacía tanto que ha sobrado parte del chorizo del tesorero, aunque despacio, se ha hablado largo de casi todo: que Madrid, con las obras, los turistas, el Orgullo y el calor, está imposible; de los lugares que, por aquello de la obediencia debida, van a visitar este verano los conmilitones,  Galicia, Asturias, la Castilla profunda, Cantabria, Cádiz, Málaga, Portugal, Nueva York y otros más, y eso sin contar los viajes que preparan algunos para cuando baje el calor y los turistas vuelvan a sus casas, es el caso de Ramiro, de César que nunca se pierde la comida de agosto, o Santiago que es  caso aparte.

Y sí, hoy Santiago ha estado hablador: la terminal de cruceros en Tidore, la eficiencia de las autoridades indonesias, las bondades, dudosas,  de la poligamia; la evolución de los precios en Europa y en Asia, los negocios que ahora van y los que mañana irán o no irán…y, porque en la mesa, estaban sentados tres ingenieros camineros, para disfrute de todos, también se ha hablado de pilotes, rozamientos, hormigones, proyectos, modificados, máquinas, ingenieros, operarios,  y otras de esas cosas.

Y, el custodio no recuerda quién, ha disertado sobre la pesca del pulpo, la producción de manteca de cacao, la operatividad de los drones y los sellos como inversión insegura, en el África ignorada, en la América profunda, en Cuenca y en Guadalajara.

Cómo no podía ser de otra manera, los que saben han discutido sobre los contactos que tenemos en el Vaticano y, con cierta resignación,  concluido que a más de recibir bendiciones, en este mundo sirven entre poco y nada.

Y de hockey, también se ha hablado de hockey, Javier ha recordado que los sticks se compraban en Todo, la maldad, cuando jugaban, del primo de Eduardo, hoy ha venido, contento y todavía goteroso;  lo bruto que era y la potencia del brazo de Asís golpeando la pelota, Antonio dice que en octubre lo traerá desde Burgos, en el maletero de su coche, a comer con nosotros; y por aquello de la fuerza, ha vuelto a estar en la mesa Ricardo, ¡siempre es bienvenido!, y con él  los compañeros, tan queridos, que están en el cielo.

Y, ¡cuántas Y!, de la miel de lujo que Pedro el Joven sigue recibiendo porque era amigo del descendiente de Blas de Lezo; del poder de las mujeres y, ese, aún  peor, que tienen las hijas; de las sabias palabras del Papa jesuita, tan arriesgadas, pidiendo a las suegras que cuando estén con sus nueras mantengan la boca cerrada; y de la nueva novela del custodio que, aunque fantástica, es dudoso que  algún conmilitón, más allá de la portada, llegue a leer.

Por supuesto, además de besos y abrazos, los de Josemari muy cariñosos; ruegos, vicarios de Fernando, pidiendo “prudencia”, hay 75 muertos diarios y lamentaciones por la ausencia de Gaspar, hubo más cosas, muchas más, pero, como siempre, porque la crónica ya es larga y la memoria del custodio corta, quedan olvidadas.

 

Nota:

Las fotografías de la comida proceden de las altas Esferas y, como bien se ve, no son de Gaspar.


 







martes, 5 de julio de 2022

DE LA COMIDA DEL 9 DE JUNIO DE 2022

 


ADVERTENCIA

Pues sí, el día 9 de junio, segundo jueves del sexto mes del año 2022, en el Club Mirasierra, los conmilitones de Areneros 61 celebraron su comida mensual.

Sin embargo, debemos advertir que, aunque como consecuencia de las muchas goteras que al final de la primavera se han aposentado en las casas de los conmilitones, ha sido imposible la publicación de la habitual crónica de la comida apareciera en su momento en este blog, antes o después el texto de esta “ADVERTENCIA” será sustituido por el que, poco a poco, está escribiendo, hasta es posible que, en verso, el más serio de los conmilitones que asistieron a la comida.

Y, en cualquier caso, para despejar las dudas que, como siempre, acompañan los silencios de los viejos chionchosos y desconfiados conmilitones que, incluso habiendo asistido, ponen en duda todo lo que no está escrito, a continuación se publican algunas fotografías tomadas, el custodio no sabe por quién y retocadas, eso si lo sabe,  por Gaspar, a los postres de la comida.


































domingo, 15 de mayo de 2022

DE LA COMIDA DEL DÍA 12 DE MAYO DE 2022

 

Escribe Gaspar Blein


Eran cerca de las 2:00 p.m. de una mañana que, pretendiendo ser calurosa, se quedaba en francamente agradable. Puntuales a nuestra cita, 15 aguerridos conmilitones hacíamos acto de presencia, con la crudeza que nos caracteriza, en el ya tradicional Club Mirasierra aunque, también hay que decirlo, hubo más de uno que, bien a su pesar, no tuvieron más remedio que perderse el aperitivo.

Solos en el comedor grande. La mesa, en nuestro lugar preferido, junto a la cristalera, dio fe de la notoria ausencia de quienes no han podido venir: Vicente reponiéndose, Antonio quieto en Burgos, el otro Antonio porque está, no se sabe dónde, con el notario; y algunos más que no siempre nos pueden acompañar. Todos los casos plenamente justificados.

De entrada el chorizo leonés con su correspondiente “buen pan de Aragón”, obsequio tradicional de nuestro sin par tesorero, fueron recibidos como se merecen. A esas horas los aperitivos de calidad se agradecen siempre.

Las Altas Esferas nos habían convocado anunciando una comida memorable. Como enseguida se verá, al decir de todos, ciertamente lo fue. Al principio las conversaciones cruzadas propiciaban un ambiente extrañamente ruidoso. Josemari nos contaba algún escarceo amatorio de juventud con desencuentro final, Gurri con una muleta, pero muy recuperado, trataba de explicar su última gotera y preguntado sobre Livinio lo único que sabía es que está en Santander. Ramiro a duras penas conseguía dejarnos caer su intención de volver a Almuñécar a no mucho tardar.

Con los decibelios acercándose poco a poco a un nivel aceptable Javier, hablando de libros, hizo una muy interesante alusión a don Miguel de Unamuno, su Niebla y la curiosa sensación que tienen los autores cuando han creado un personaje y sienten que este, porque en algún momento cobra vida propia, ha escapado a su control pudiendo llegar a pensar que incluso les plagian. Finalmente Javier expresó su esperanza de leer pronto Retorno a lo imposible, la novela del José Luís Mingo que todos estamos esperando….. En ese momento el Custodio pegó un respingo monumental pues al oír la palabra plagio acaso sus audífonos le jugaran una mala pasada, pero enseguida recobró “la color”. Todo estaba meridianamente claro.

Se habló de los viajes pendientes, del también fallido este año, a la dehesa de Salamanca y se encargó a Antonio, que sabe de campo y de cuando en cuando habla con Mariano, que se reafirma en su oferta, para que sin demora este cierre la fecha, mejor en otoño, y pueda ofrecer uno de sus célebres banquetes a sus compañeros de Areneros 61.

Y, siguiendo con los viajes, las Altas Esferas confirmaban que la proyectada visita a Toledo, a punto de rematarse su diseño, se hará seguro en este año, al igual que la peregrinación, aún sin fecha, a la residencia de Jorge en Alcalá de Henares.

Gurri repartía su delicioso chocolate suizo que se saboreó mas que nunca, toda vez que nos anunció con pena que puede no haber más.

Como de costumbre pasaron más y más cosas en la comida….., pero hay una de ellas que merece ser especialmente reflejada en esta crónica: En un momento concreto, habiendo dado cuenta ya de los postres y con los “cafeses” sobre la mesa, el Custodio golpeó repetidamente su copa con la cucharilla y pidió silencio. Una vez hecho este, con todos en alerta, Diego hizo una exposición, fundada y certera, sobre el estado de la economía europea y española y sus posibles líneas de evolución que, apoyada por José Luis F-Valderrama -ese “cátedro” que además de futbol sabe de economía- y con la acertada intervención de varios más (Josemari, Fernando, José Luís, César, Eduardo, Javier, Pedro y Pedro, Ramiro, etc.), clarificó las ideas de los presentes e hizo que, además de algunas esperanzas, se sumarán a las preocupaciones que ya se tienen, algunas nuevas y no pequeñas.

La tarde, aunque todavía no languidecía, hizo que unos y otros se fueran despidiendo con el poso de una comida ciertamente memorable.

Finalmente cuatro valientes, con el añadido de dos voluntariosos espectadores, recuperaron la ya casi olvidada costumbre de la partida de mus, pero esta vez en la terraza.

Todos los jueves, incluso los que hay comida presencial en Mirasierra, Fernando sigue convocando tele reuniones, puntualmente a las 12 del mediodía, en su sala virtual -de Madrid o de Marbella- ofreciendo la oportunidad de pasar una hora deliciosa con los conmilitones que tienen a bien y pueden asomarse.

 

Crónica y fotos del Imaginaria de turno.

Con las colaboraciones inestimables, del Custodio en lo que al texto se refiere, y la habitual de Pedro “El Joven” para el reportaje gráfico.