viernes, 9 de octubre de 2026

DE LA COMIDA DEL JUEVES 8 DE OCTUBRE DE 2026

Pues sí, resulta que la comida de hoy, en el comedor pequeño del Club Mirasierra y la luz del precioso otoño de Madrid, ha sido, por las actitudes de los conmilitones, ¡especialmente generosas!, y los temas tratados, ¡atípicos del todo!, además de placentera, casi casi apasionante.

En primer lugar, decir, ¡es de justicia!, que el menú, adornado por el embutido de Pedro, el queso de Gaspar y el chocolate de Fernando, servido por una joven morena, de ojos sonrientes y disimulado descaro, ha mejorado.

Y, en segundo, tercer y hasta en último lugar, sin que el cronista pueda recordar el orden, las grandes cuestiones que, haciendo uso de la experiencia vital, 818 años, acumulada por los diez asistentes, Pedro el Joven tiene 81 y Javier, el abuelo de cuarenta nietos y un biznieto, hasta diciembre no cumple 82, se han discutido, con sabia ecuanimidad y muy certeras conclusiones.

¿Qué cuestiones fueron esas?, es la pregunta que, seguro, se están haciendo, mientras recobran la salud, Antonio en Burgos, César, Diego y el señor obispo en Madrid y, desde donde están los que descansan en paz y ya no pueden venir.

Así, menos Josemari, ¡no dijo una palabra!, todos disertamos, sin acritud y hasta orgullo compartido, sobre los temas más prohibidos: mujeres, enfermedades, nietos, política y religión.

Sobre las mujeres, se hizo presente Eduardo, el compañero sabio, el último por ahora en viajar al más allá, que un día, sin alarde alguno, nos reveló ese gran milagro que es el que “todos, todos, estamos casados con la misma mujer”,

Sobre enfermedades, no es necesario recordar lo que se habló, las que reunimos los conmilitones son tantas que, si supiéramos como curarlas, sin necesidad de hacer la carrera además de ingenieros, politólogos o arquitectos seríamos curanderos titulados con honor.

Sobre nietos; ¡ah los nietos!, ¡lo que saben!, ¡que listos y guapos son! Y, qué cosas hacen, ¡sin inmutarse!, todas lo que nosotros, ¡ni los más osados!, jamás de los jamases, cuando éramos nietos, pudimos hacer.

Sobre política: bueno, aquí, entre muchos acuerdos hubo varios desacuerdos, estos sobre si el final de quien nos gobierna; si será la cárcel, el destierro, la muerte civil o, ¡también existen los malos milagros!, un santo en el centro de un altar.

Y, sobre religión, nos gozarnos porque, creyendo cada uno lo que buenamente puede y quiere, tenemos como propia, ¡con sus cosas!, la que es verdadera.

Y, para terminar, el recuerdo de dos grandes y extraños hechos acaecidos en este gran día: ha faltado Ramiro, ¡ahora se dedica a los ladrillos!, y Fernando ha salido de su sala virtual y acudido a la comida para ocupar el lugar de honor en la mesa y, con ello y el permiso expreso de las Altas Esferas, controlando y presidiendo con acierto la reunión de hoy.

Ah, el custodio lo olvidaba, después de la comida hubo una partida de mus, en la que participaron, enfrentados, los dos Pedros, Fernando y las Altas Esferas; eso sí, por aquello de la memoria, no recordamos si alguien ganó.

Nota: las fotografías que adornan esta crónica son, como siempre, de Gaspar.
























































sábado, 26 de septiembre de 2026

DON EDUARDO GIMENO FUNGAIRIÑO HA MUERTO


El pasado 1 de julio de 2026 murió en Madrid nuestro compañero don Eduardo Gimeno Fungairiño.

Eduardo, Ingeniero de Caminos, además  de ser uno de los grandes estructuralistas españoles del Siglo XX y ser capaz de resolver los más altos desafíos estáticos de la alta arquitectura, la ampliación del Museo del Prado (Claustro de los Jerónimos y Edificio Villanueva, Madrid) y el Hospital Materno-Infantil Gregorio Marañón, son un ejemplo, fue un marido amante, un padre generoso y, sobre todo, un hombre bueno que, en todos los momentos de su vida tuvo muy presente, con grandes sacrificios, el servicio a Dios y a los demás.

Y hoy, llenos de dolor, nosotros, sus compañeros del Colegio de Areneros, postrados a los pies de la Virgen del Colegio, pedimos al Señor que acoja en su seno al hombre extraordinario que fue Eduardo y le conceda un feliz descanso eterno.

Sean estas palabras muestra de nuestras condolencias para Cuca, su mujer, sus hijos y sus nietos.

viernes, 11 de septiembre de 2026

DE LA COMIDA DEL JUEVES 10 DE SEPTIEMBRE DE 2026


La convocatoria publicada por José Luis García Calleja, el Señor las Altas Esferas, en el digno chat de WhatsApp, el martes 8 de septiembre de 2026, decía así:                                           

“Conmilitones todos: pasado mañana, Dm, tendremos nuestra comida conmilitonera del mes actual.  No perdáis esta ocasión que puede que no se vuelva a repetir, así que quedamos a las 14:00 en Mirasierra. Un fuerte abrazo”

Inmediatamente, en milésimas de segundo, multitud de voces, un griterío, rezumando contenido espanto, lleno el chat

  • Allí estaré.
  • Tu convocatoria conmilitonera me ha producido cierta inquietud, así que razón de más para decirte que allí acudiré sin falta.
  • Yo, por si acaso, iré y estaré muy atento a cuanto suceda; estoy más que preocupado por el tono de la convocatoria...
  • En verdad en verdad os digo que espero veros el jueves.
  • Pues os acompañaré en espíritu porque sigo moviéndome por estas recias castellanas.
  • Aclaren el inquietante sentido de sus palabras o…
  • Iré a la comida porque es inquietante.
  • Estaré en la misteriosa comida, con ánimos renovados.
  • ¡Que ganas de conocer ese misterio!
  • Ya nos contaréis a los que, por motivos de distancia, que no por deseo no podemos asistir el anunciado toque de arrebato.
  • Qué barbaridad! A ver si ahora que ya no estoy la vamos a fastidiar. 

Y claro, a las dos y media de la tarde, este jueves 10 de septiembre de 2026, para celebrar la comida mensual, esa que, al perecer, puede que no se vuelva a repetir, nueve conmilitones de Arneros 61, estábamos sentados alrededor de una mesa redonda, en  un precioso día del final del verano madrileño, en el comedor pequeño del Club Mirasierra, en silencio, mirando, del todo expectantes, al, ¡muy callado y, parecía muy, muy distraído!, Señor de las Altas Esferas.

El silencio se hizo casi casi angustioso, tanto que fue un respiro escuchar la voz, solemne y grave, primero en francés y luego en español, de Josemari, para felicitar, en nombre de todos a su hoy ausente primo, que ¡al fin!, cumple  ochenta y dos, asegurándonos, además, que ¡ahora mismo!, Antonio, ¡sonriendo asustado!, duda sobre cómo convencer a su señora esposa para hacer realidad la invitación que nos ha hecho, ¡sin darse cuenta!, para cenar esta noche en su casa.

Y, por eso de no dejar hablan tranquilo a Josemari, alguien trajo a colación a otro primo, a José Miguel, para loar su saber sobre el espinoso tema de la Razón y la Fe, la calidad de sus libros sobre el tema y la promesa de compartir una de sus obras, ¡la más dura!, con todos nosotros. Y otro alguien, ¡Gurri!, recordó que la mejor y más bonita zamarra de piel, ¡obscura!, era, frente a las rojizas de Ramiro, de Antonio y las de algunos más, la del mismo José Miguel.

Luego, algo relajado el ambiente, Pedro O, como un niño con zapatos nuevos, ¡José Luis GC le ha traído dos álbumes con sellos viejos!, César e Ignacio comenzaron a disertar, ¡a gritos!, primero sobre enfermedades y luego, ¡faltaba más!, sobre las bondades de los nietos.

Más avanzada la comida, Santiago sufrió múltiples preguntas sobre la actual Indonesia; Josemari volvió a hablar, y Pedro el Joven, pronunciando sus palabras  con extremo rigor, puso los puntos sobre las íes al lío de Ceuta, las estafas piramidales en Internet y los olvidos, ¡los olvidos!, cada día más frecuentes, en las conversaciones de los conmilitones.

Ya en los postres, después de un cálido y dolorido recuerdo de Jorge Dalda y de todos nuestros muertos, una apremiante llamada de Fernando reclamando, ¡muy serio!, por cuenta de los asistentes a las reuniones virtuales, él mismo, Ramiro, Antonio el Obispo y Gaspar, información fiable sobre aquello de puede que no se vuelva a repetir, devolvió el silencio a la mesa y las miradas a las Altas Esferas.

José Luis, paseando la mirada sobre la cabeza de todos, ¿azorado?, sin aparentes dudas, comenzó: “gracias a Dios lo tengo todo guardado y os voy a enviar, mejor, el custodio os va a enviar, varios trabajos, publicados en revistas muy serias, a mediados del siglo pasado, de Manuel Villalonga Guerra, ¡mi sabio suegro!, sobre Los Reyes Católicos y Hernán Cortés, que estáis obligados a leer y disfrutar. He dicho”

Volvió el silencio. ¡Eso está muy bien José Luis, pero lo del puede que no se vuelva a repetir…!, se atrevió a repreguntar el Custodio.

Y, el Señor de las Altas Esferas ¡respondió!: “…aunque no me gusta lo voy a confesar: me he pasado la mañana pensándolo y no he conseguido acordarme de qué es lo que quería decir cuando lo escribí lo del puede que no se vuelva a repetir…

Fue tal el jarro de agua fría ¡o de tranquilidad! que recibimos los asistentes que, de lo que ocurrió después, el custodio, ¡aliviado!, entró en shock y, por ello,  tiene que cerrar esta crónica porque no recuerda nada más.

Nota: la fotografías de la reuniones virtuales son, como siempre, de Gaspar, y la de la comida no se sabe de quién.



















martes, 18 de agosto de 2026

EL RVDO PADRE JORGE LUIS DALDA MOURÓN, S.J. HA MUERTO


El pasado sábado, 15 de agosto de 2026, en Alcalá de Henares, su ciudad natal, a los 81 años, 47 de sacerdocio y 64 en la Compañía de Jesús, nuestro compañero Jorge Luis Dalda Mourón ha muerto.

Jorge, el niño capaz de cualquier travesura, desde escapar de los recreos, alterar el orden de las filas, atacar el reloj de la torre del Colegio de Areneros, o pensar y hacer cualquier maldad, ese que, con la mayor seguridad afirmaba que no le gustaba estudiar, al terminar preuniversitario, obedeciendo la llamada del Señor, entró en el Noviciado para ser, toda su vida, el más obediente y disciplinado miembro de la Compañía de Jesús.

Jorge, filósofo, teólogo, maestro y pastor, abierto en el pensamiento, empático y respetuoso incluso con los más alejados de sus creencias, siempre, siempre, estuvo  lleno de amor a los demás.

Y, ahora, en el momento de su marcha, como soldado de Cristo, al Cielo, nosotros, sus compañeros del colegio, desde el recuerdo del niño travieso que fue y el entrañable amigo que siempre ha sido, con un hasta pronto Jorge, despedimos a nuestro, muy querido,  jesuita Jorge Luis Dalda Mourón. 

Sean estas palabras testimonio de nuestro pesar a la familia de Jorge y a la Compañía de Jesús.

viernes, 14 de agosto de 2026

DE LA COMIDA DEL JUEVES 13 DE AGOSTO DE 2026


Escribe Ramiro Blanch

A las 2 de la tarde de una mañana soleada, (mas bien un horno), nos reuníamos  en el comedor de verano un montón de conmilitones tal, que tuvimos que ocupar tres mesas (bueno éramos tres, y con una mesa bastó), Pedro Oñorbe, José Luis G. Calleja y el que suscribe.

Tras el chorizo aportado por Pedro y unas cervezas, y mientras le dábamos al diente, hablamos sobre lo humano y lo divino (en este orden ), familia, salud , presente, futuro, del valor de las monedas (rubias) y hasta del gobierno (para mal)

No hay fotos del evento xq no entrábamos todos en el encuadre (y no daros pena).

Y colorín colorado este cuento se ha acabado

viernes, 10 de julio de 2026

DE LA COMIDA DEL JUEVES 9 DE JULIO DE 2026

 

Escondidos del sofocante calor seco del verano de Madrid en el fresco del comedor pequeño del Club Mirasierra, seis conmilitones de Areneros 1961 nos hemos reunido para celebrar nuestra comida mensual.

Y, acaso porque el calor en el exterior era espantoso, la temperatura interior deliciosa, la comida buena, éramos pocos y estaba presente José Enrique, la conversación ha sido extensa y, casi casi culta.

Por ello, y porque leer más allá de cuatro párrafos es tarea imposible para no pocos de los conmilitones. y además, el custodio, ¡es un perezoso!, en esta crónica solo ha recogido, de lo mucho hablado, lo que más le ha sorprendido.

Para empezar, aunque fue al final de la comida, José Enrique regaló a los presentes, ¡dedicados!, eso sí a cambio de la promesa de recibir muchas y muy buenas críticas, su decimocuarto libro …Y el Cáncer me visitó.

Y claro, es imprescindible aludir a ello, la luz de las obras de nuestro compañero sobre   Elcano y el amor a la Patria, llevó a comentarios sobre la carraca, la Santa María,  y las dos carabelas, la Pinta y la Niña, que llevaron a Colón a las Indias.

En este punto hubo una larga disquisición sobre el mérito de los marinos de Castilla para navegar conociendo solo latitudes y el mérito del relojero autodidacta, John Harrison, que hizo posible medir la longitud en el mar.

Y el inmenso mérito de Castilla, los castellanos y los españoles de todas las Españas al crear y mantener trescientos años el Imperio. Y eso a pesar de que siempre, ¡siempre!, hemos tenido temporadas, ¡largas!, con “sinvergüenzas y corruptos”, el escándalo de Potosí o los traslados de la Corte del Duque de Lerma, y  no es necesario citar más ejemplos, en los gobiernos.

Y también hemos tenido muy buenos hombres, desde los Balbos gaditanos que tanto apoyaron a Julio César, Hernán Cortés o los no pocos oidores que hicieron posible, años y años, el imperio de la Ley.

También se habló de la Villa de los Papiros la biblioteca más completa de la antigüedad sepultada por la erupción del Vesubio en el año 79 d. C; y de Plinio el Viejo, ¡que sabio tan admirable!

Y de más cosas, muchas más, pero, por aquello del calor y el respeto a la intimidad de los conmilitones presentes en la comida  de este segundo jueves, el custodio las deja en el olvido.




domingo, 14 de junio de 2026

DE LA COMIDA DEL JUEVES 11 DE JUNIO DE 2026


En el caluroso segundo jueves de junio de 2026, catorce conmilitones de Areneros 1961, nos hemos reunido en el comedor de verano del Club Mirasierra, para celebrar nuestra comida mensual.

Y, aunque, como siempre, todo ha sido placentero y muy normal, el encuentro de hoy, por lo lleno de matices, ha sido especial: ¡hemos sido catorce!, contando a los habituales que ya no están, un número casi imposible de alcanzar; la conversación amable, sin mención a nietos ni goteras, y qué, aunque dispersa, ha incluido, ¡hasta el detalle!, la visita del Papa León, y de esta las palabras y los gestos del Sumo Pontífice y la impecable organización.

El retorno a la religión que se aprecia en la sociedad española, ¡tan real como difícil de explicar!  Y, al mismo tiempo la corrupción que crece y crece sin visos de que ello pueda cambiar.

Hubo un recuerdo del Prelado, ¡pobre Fernando!, a sus años lo que tiene que bregar. Y también, ¡es inevitable!, volvieron a estar presentes los que ya no están.

La inteligencia artificial y el hecho, ¡es asombroso!, de que haya gentes que, por aquello de evitar la soledad se han hecho ¡amigas íntimas!, de un algoritmo que no se sabe si asexual.

Ah, también de habló del poder de las hijas, de los libros que se leen ahora y de los viajes que, por eso de que viene el verano no podemos evitar.

Y la guerra, ¡el drama que no cesa!; la supervivencia de los judíos en el mundo y lo imposible de explicar la existencia como “pueblo elegido” de unas gentes que, sin ser raza, lleno de ateos y poca religión, llevan siglos sufriendo  ellos  y haciendo sufrir, hasta el infinito, a los demás.

Y, para terminar la crónica de la comida de hoy un apunte adicional: el menú ha mejorado y, lo mejor, la atención en el comedor que ha estado a cargo de una nueva, atractiva y casi descarada rifeña que, con solo la mirada, ha hecho, ¡por dos veces!, guardar, hasta a los más habladores, silencio y admirar.


Notas:

  • Dada la presencia de Fernando, y solo para su disfrute, al final de la comida se celebró una nada igualada partida de mus
  • Las fotografías, como siempre, son, salvo alguna de Pedro el Joven, de Gaspar