sábado, 16 de octubre de 2021

DE LA COMIDA DEL DÍA 14 DE OCTUBRE DE 2021


¡TARARÍ! Queda convocada la comida presencial del próximo jueves 14 de octubre, 2° del mes, a las 14:00 en el Club Mirasierra. Un fuerte abrazo a los que vayan y a los que no.

La convocatoria de las Altas Esferas fue tan celebrada por  los conmilitones que, en segundos,  llenó con promesas de asistencia la mesa preparada para la comida de octubre en el club Mirasierra:  

-Pedro Oñorbe de la Torre: Yo estaré

-Vicente Vizcaíno: Jose Luis, iré a la comida como te dije el otro día y te llevaré el txakoli

-Antonio Oriol: Yo también estaré

-Santiago Gil-Casares: No sé si llegaré a tiempo, mañana os lo diré

-Ramiro Blanch. Allí estaré de vuelta desde Almuñécar

-Pedro Noelle: ¡Allí os veré!

-Antonio Urivelarrea: Yo también iré

-José Luis Mingo: Por aquello de completar la mesa, allí estaré

-Gaspar Blein: Yo, al fin podré asistir

-Eduardo Gimeno Fungairiño: Yo estaré, seguro.

-Josemari Mazarrasa:

El jueves a la comida

con mis amigos queridos,

iré con cinco sentidos

aunque estuviera molido,

deprimido y muy jodido,

y aunque me cueste la vida,

con sonrisa contenida.


Y, en un día precioso, en la terraza del Club Mirasierra, en una mesa larga, partida a la mitad por un cuchillo de sol,  Vicente que llegó el primero, con dos botellas del mejor  chacolí de Fuenterrabía,  dio la bienvenida a los conmilitones;  hasta 14, que  nos reunimos para celebrar sin miedos, por primera vez en mucho tiempo,  la comida de la promoción: ¡sesenta años desde que terminamos el colegio! ¡68 hace ahora que empezamos Ingreso!

Y, quizá porque somos buenos, ¡grande es nuestra fortuna!, a nuestros años, la vida nos sigue haciendo regalos: apareció Eduardo; ¡Eduardo Junco existe, el tiempo no lo ha cambiado,  sigue guapo, elegante, habla bien y luce un bonito peinado! Bienvenido Eduardo, ha sido una inmensa alegría verte sentado en la mesa, como cuando éramos niños, con  tus hermanos…

¿De qué se trató en las cuatro horas largas de la comida? Como siempre, de recuerdos desgastados y de los compañeros ausentes; una fotografía de 1986, la trajo José Luis, ayudó a recobrar retazos de memorias olvidadas:



Y, se discutió sobre lo extraño de este tiempo; de la vejez que pesa y se alarga; de las comidas en la sociedades gastronómicas de San Sebastián y de  las corales vascas; de la despiada memoria de nuestras mujeres; y del Libro, Eduardo, el que sabe  saludar en búlgaro, recitó con orgullo el texto que, desde Roma, ha recibido del Prelado:  

Querido Eduardo,

Te agradezco mucho el libro sobre las comidas y viajes de la promoción del colegio.  Además de ir leyéndolo con interés me sirve para acordarme y rezar por vosotros y vuestras familias.

Un fuerte abrazo.

Fernando

Y de que tenemos el cielo casi ganado: tantas misas y  rosarios, salves y novenas,  el mes de las flores,  los primeros viernes, los compañeros  que allá nos esperan y los  rezos de nuestro clérigos, Jorge y Fernando, nos lo han garantizado…

Y, de los sellos de  Alemania que el tesorero, para presumir, ha enseñado;  y de Fernando,  que ya en Madrid, constipado, ha llamado para saber cuantos estamos; y de Luis Fernando, y de Antonio que sigue en Burgos, empecinado; y de Santiago, dicen que en Tindore, para combatir el calor, ahora luce un gran turbante.

Gaspar hizo fotografías, Josemari no fue malo y Antonio, el del notario, hoy, por una vez, meloso, sin ácido. Ramiro conserva el color de la playa, Gurri, sin chocolate, ¡qué extraño!, como siempre, genial y humano.

En fin, la comida de este segundo jueves de octubre de 2021 ha sido, como siempre, algo muy especial, algo que los conmilitones de Areneros 1961 no dejaremos de agradecer y recordar.

Notas

  • Las fotografías son de Gaspar
  • La comida virtual de todos los jueves, en la sala de Fernando, sigue como siempre: un placer al que, una vez conocido, es imposible renunciar.

















 

viernes, 10 de septiembre de 2021

DE LA COMIDA DEL 9 DE SEPTIEMBRE DE 2021

 

 

En la terraza cubierta del Club Mirasierra, en un día agradable y luminoso, de esos en los que, para anunciar el otoño, las nubes, a ratos, se llevan y traen el sol, trece conmilitones nos hemos reunido para celebrar, con el segundo jueves, el comienzo del curso 2021 – 2022.

Y, como si nada hubiera cambiado, como si la pandemia no hubiera existido, como si  nadie tuviera goteras, como si ninguno se hubiera marchado y estuviéramos todos, en la comida de hoy  los conmilitones nos hemos sentido jóvenes, felices, alegres y plenos:  compartimos  en la mesa, junto al aguardiente Gil Armada, el dragón de Komodo, el bolígrafo pecaminoso y las viandas, bajo la sombra del Prelado,  muchas y muy sabias palabras sobre las ondas hertzianas,  la entrevista con el  Papa y, ¡qué cosas¡,  las  bellas gitanas rumanas.

¡Ah, el custodio lo olvidaba!: el Libro, ¡sigue vivo!; y las notas de las veintenas  y  los coches de carreras; los nietos de todos y los treinta y siete del Gran Abuelo; el futuro el mundo, Entre águilas y dragones. El declinar de Occidente, Javier lució el Premio Espasa en la familia; lo de evitar toda usura, hasta la más elegante; los sellos de Pedro y lo bien que nuestro tesorero mueve los dineros.

Pero, también en la comida de hoy, ha estado el “pero”: a ratos, nubes de tristeza han sobrevolado la mesa, con la presencia viva de los conmilitones que están en el cielo: Ricardo, Juan María, Javier, los dos Santiago, Javier, José Luis, Naso, Jesús, Pablo, Luis,  y el último,  Javier, su funeral, será el viernes de la próxima semana, en la iglesia del colegio.

Y sí, hay que decirlo, en la comida de hoy, seguro, se ha hablado de otras muchas y nada secretas cosas, pero, el custodio no puede escribirlas, se han guardado en su, cada minuto mayor, rincón de los olvidos.

En resumen, en palabras de Diego, ¡tan sabio y certero!, en el segundo jueves del mes de septiembre de 2021, como siempre, ha sido “todo interesante, todo intranscendente, todo estupendo”

 

Notas:

1.    Además de la comida en el Club Mirasierra, hoy, como todos los jueves, entre las doce y la una,   la sala virtual de Fernando, controlador y padre, ha estado también concurrida y animada: Wagner, la música barroca y las mejores zarzuelas; las  fotografías  en papel y nuestras cámaras obsoletas; los que roban wifi por las mañanas; la envidia a los que tienen bellas gitanas; los obispos, los jesuitas y el  Papa; lo que dice Ramiro,  hoy  escondido del viento, en la playa; los mamarrachos que  persigue Gaspar, ese osado hidalgo castellano; las cosas del Padre Jorge y  las de Lorenzo; la subida al cielo del hermano de Antonio y la de Dimo, el P. Díaz Moreno; el funeral de Javier el día 17 de septiembre en Areneros. En fin, también en el zoom una buena mañana.

2.    La fotografía de hoy en el Club Mirasierra es de José Luis y las de la sala virtual, se nota, son de Gaspar

 


 

 

 










miércoles, 18 de agosto de 2021

DE LA COMIDA DEL DÍA 12 DE AGOSTO DE 2021

 

Escribe Pedro Noelle


Hoy tengo el honor y la suficiente osadía para suplantar al Custodio y escribir la breve crónica de nuestra comida institucional del mes de agosto de 2021..

Si bien ha tenido lugar, como siempre, en nuestro agradable “refugio” que es el Club Mirasierra, esta vez hemos quedado sorprendidos por el magnífico nuevo cerramiento del jardín/restaurante, dado que el anterior se lo llevó por delante “Filomena” (no confundir con su parienta lejana la “Filoxera”, también devastadora ella).

Hemos coincidido los ocho más valientes (según los presentes) o bien los ocho más inconscientes e irresponsables (según los ausentes), a elegir. Y no se citan los nombres porque todos, sin faltar ninguno, estamos en el documento gráfico, en las  fotografías que acompañan a esta crónica y dan fe de quienes han sido  los  osados  comensales).

A pesar de la presencia de P. Oñorbe, hemos tirado las patas por alto y aprovechando que hoy, por ser agosto, no había menú, ¡¡¡hemos comido A LA CARTA!!!

¡Tras los primeros momentos de desasosiego por encontrar la fórmula mágica que nos equilibrara en alguna medida el balance y la cuenta de resultados, siguieron momentos de euforia y al final se impusieron el desenfreno y la laxitud propios de manirrotos!

Las ensaladas de perdiz, burratas, cefalópodos de bajura en anillos, boquerón de la bahía, toneladas de chistorra con huevos (en ese orden), las carnes en su punto etc… obraron el milagro en algún comensal que tras pedir dos postres, aceptó compartir uno de ellos! Y, todo ello, además, completado con variados espirituosos etílicos.

Y como broche aúreo el delicioso chocolate de Gurri, que esta vez tuvimos la oportunidad de degustar tanto en su fase sólida inicial como en su fase líquida, dado el calor achicharrante por esta ola intensa, extensa y duradera, como dicen los “medios”.

En otro orden de cosas hemos intercambiado recuerdos sobre el trazado de las líneas de tranvía 61 y 71; ha habido añoranzas relativas a los futbolistas famosos de nuestra juventud y ¡milagro!  no se ha hablado de Messi; y,  por último, para ensalzar al régimen de Venezuela, el amigo Diego nos aportaba el dato de que en la actualidad, un euro equivale a 4,7 millones de bolívares. No sé qué hace aquí tanto simpatizante sin hacer las maletas...

Bueno conmilitones, el cuero no me da para más y es obligación del que escribe no provocar bostezo alguno, así que hasta la próxima.

NOTA

Las fotografías de la comida son de Javier Herrero y las de la reunión en la sala virtual de Fernando, también se celebró el jueves 12 de agosto de 2021, son de Gaspar. 








 





 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y, cuatro fotografías de reuniones anteriores, también de Gaspar:

 






jueves, 8 de julio de 2021

DE LA COMIDA DEL DÍA 8 DE JULIO DE 2021



 

Hoy, al fin, la comida del segundo jueves ha sido, casi del todo, normal: sí, once conmilitones, bien peinados, guapos y elegantes, hemos comido en el club Mirasierra, todos juntos en la misma mesa; salvo que, estando en verano,  las Altas Esferas lo han decidido, en lugar de en la terraza, nos hemos sentado  en el comedor.

Para empezar, hoy es obligado reseñar  las faltas sin justificar: Josemari, al decir de los que saben, que anda cerca de aquí,  haciendo de las suyas, vestido de  frac; Gaspar, escondido en lo más profundo de Castilla, allá en el solar de doña Inés; Antonio, lejos, liberado del notario,  ocupado  en lo suyo, en eso de hacer reír y llorar;  el Gurri, ¡ah, el Gurri!, regalando el chocolate  a gentes que es mejor no mencionar;  y esos otros, todos sabemos quiénes,  por razones que el custodio, porque es bondadoso, prefiere, no citar;

¿Los conmilitones presentes? Todos, los once, han estado locuaces y ocurrentes: la Vía Láctea; el número de átomos del universo, de todo el universo, que Pedro, el tesorero, estima en más 6, Diego  cree que es el suficiente y, el sabe, José Luis, nos dice la cifra casi exacta, 1090 . Hemos sabido también misterios de los cocodrilos, las boas, Yánez y de los fieros piratas de  Sandokan, que, malos ellos,  de la Malasia se han marchado a Tindore, en las Molucas, dice Santiago, a molestar. Otro, viajero del mundo, ha contado su primera sorpresa al llegar al África profunda: no, esto el custodio no lo puede escribir, tal y como están las cosas, podría ir a la cárcel más años que por robar, calumniar o matar. De lo magnífico y utilísimo que va a ser para todos los conmilitones, sus hijos y nietos, el documento (aportado por el doctor Junco), que han de firmar, junto a sus dueñas y señoras, antes irse a dormir todas las noches, sí, todas las noches, por si acaso, para descansar tranquilos. Y de lo bueno que es el golf para la salud, para jugar y, sobre todo, para gozar de dos o tres horas en libertad. De denarios romanos, de los escudos y reales de Castilla, de pesetas catalanas, monedas morrisas, el Banco de España, el Monte de Piedad, el valor de los sellos de Turquía, Portugal y las series del 64 que se encuentran, a buen precio, en Internet y en la Plaza Mayor, ¡lo que sabe el tesorero! Y de viajes, muchos para este verano, y todos cerca: Cantabria, Asturias, Galicia, Málaga, Granada, Almería, Murcia, El Escorial, Alpedrete y los Molinos; salvo el que Eduardo prepara, para pasar dos meses, muy lejos, hablando  en búlgaro y por señas, con unos parientes nuevos que,  él, sin  comerlo ni beberlo, ha adquirido.  

Y, para cerrar la crónica de este día, decir que, además de los anteriores, hay otros temas, bastantes, que han sido objeto de la atención, seria, ilustrada y objetiva, de los conmilitones de Areneros 61; pero el custodio, a su pesar, no puede incluirlos en estas líneas, los ha guardado en esa parte de la memoria que casi todo lo olvida.

 

Notas

  •  Las fotografías de hoy en el Club Mirasierra, está claro, que no son de Gaspar
  • Porque se siguen celebrando, todos los jueves, estupendas reuniones en TELEALDANA, la Sala Virtual de Fernando, se han incluido en ésta crónica tres fotografías, las tres para conocimiento  de los conmilitones que todavía se resisten al zoom.