sábado, 21 de octubre de 2023

DE LA COMIDA DEL JUEVES 19 DE OCTUBRE DE 2023


Hoy, tercer jueves de octubre, el segundo fue el Pilar, 11 conmilitones nos hemos reunido alrededor de una mesa redonda, en el comedor pequeño del Club Mirasierra, para celebrar nuestra comida mensual.

Y, empezando por lo primero: Josemari, ese personaje, querido compañero, que reúne en su mirada inocencia de niño y sabiduría de viejo; tan educado, imaginativo y dicharachero; luego del susto de hace unos días, todavía convaleciente, de la mano de Antonio, ha vuelto para ocupar su lugar en la mesa y, con sus muy escasos prejuicios, sentido común y su punto de esperpento, relatando su difícil experiencia, alegrar a todos la reunión de este día, el primero con lluvia, mucha, del mejor otoño en años.

Luego, como siempre, se han tratado muchos temas: el mundo enloquecido, los recuerdos del colegio; varios sucedidos peculiares, las goteras, más o menos contenidas, que nos hacen compañía; y las cosas del Papa Francisco.

Así, hablando del terrorismo palestino y las respuestas de Israel, resulta que, comprendiendo el horror y lo complejo de la situación, si hay que elegir, todos estamos más cerca de los judíos. De lo que pasa en Estados Unidos, tan difícil de entender, una conclusión: si Joo Biden, con 80 años, es presidente de la mayor potencia del mundo, Fernando, con solo 79, bien puede salir de su rincón y optar, quizá lo haga, a sustituir, y lo hará mejor, al doctor Sánchez en la Moncloa.

De los recuerdos del colegio, José Luis trajo a colación la victoria que cuando teníamos 14 años “su” equipo de futbol fue el victorioso en “el campeonato”, hecho que solo recuerda Gaspar, afirma que ganó al Maravillas. Y del dicho del P. Medina: si alguien bosteza es porque tiene hambre, se aburre o tiene sueño, que bien sufrieron Ramiro y Eduardo ese médico.

En cuanto a los sucedidos, Diego nos sorprendió porque de los conmilitones es el único que ha comido, eso sí, en Menorca y una vez en la vida, “fritura con muerto”. Y Gaspar, subiendo aún más el nivel, relató cómo, no dijo dónde, preocupado ante el exuberante celo de una guapa y viuda gorila, ofreció a una persona de su confianza, no dijo el nombre, 150 euros por aplacarla; esta se lo pensó rápido y contestó poniendo tres condiciones: no hacerse cargo de las posibles consecuencias, que no se enterase nadie y, la más importante, pagar los 150 euros en tres plazos. Gaspar, una vez explicado lo anterior, de pronto, como asustado por su indiscreción, guardó silencio y no conseguimos saber si pagó los 150 euros o cobro los tres plazos del caballero de su confianza.

De las goteras, visto lo recuperados que están Eduardo y Diego, el custodio prefiere no recordar nada. A fin de cuentas, las tenemos, no podemos hacer nada, hay que convivir con ellas y ya está.

Del Papa Francisco lo más relevante: sabemos de varios amigos que rezan todos los días entre tres y cinco veces para que muy pronto, lo antes posible, su sucesor inicie los trámites para que suba a los altares por ser santo.

Y, de otras cosas también se habló, pero, salvo decir que hubo elogios a Gurri por su buen chocolate y asombro ante experiencias de varios, Pedro, Antonio, su notario y alguno más que se mueven en metro por Madrid, el custodio prefiere dejarlas a la imaginación de los conmilitones que, lo sabemos, siempre a su pesar, por ausencia, hoy han incurrido en falta.

Y, nada más. Aquí termina la crónica de la comida del 19 de octubre de 2023, estupenda, que ha satisfecho con creces las expectativas de los conmilitones de Areneros 61.

 

Nota: las fotografías de la comida y de la reunión en la sala virtual de Fernando son de Gaspar.

 




































































jueves, 14 de septiembre de 2023

DE LA COMIDA DEL JUEVES 14 DE SEPTIEMBRE DE 2023

 

En un día del verano que termina, entre cálido y templado, azul y luminoso bajo nubes altas, en la terraza cubierta del Club Mirasierra, nos hemos reunido para celebrar la comida del mes de septiembre de 2023.

Y sí, como siempre, para los 7 conmilitones que hemos acudido a la convocatoria de las Altas Esferas, ha sido un placer compartir, al borde de los ochenta años, mesa con los mismos comensales que cuando, en el colegio teníamos ente siete, ocho, nueve y hasta los diecisiete años.  

Bien es verdad que, quizá porque éramos pocos y las ausencias muchas, en algunos momentos, durante la comida y, sobre todo, en la sobremesa, las nostalgias del ayer y las certidumbres del mañana han nublado nuestros pensamientos y atenuado nuestra alegría por estar juntos.

Pero a pesar de las ausencias y el saber cada mes que pasa habrá más, y muy justificadas, faltas, la comida de este segundo jueves, por muchas razones, ha sido un éxito:

La presencia de Javier, no ha venido los últimos meses, ha sido una gran alegría.

El compartir, por una vez hemos hablado del tema, opiniones sobre la situación política, tan áspera, que estamos viviendo, las noticias y los bulos, cada día peores y los grandes peligros que amenazan la convivencia y el bienestar de los españoles, acaso por hablar de ello, para nosotros, ha sido un poco de aire fresco en el muy cargado ambiente que sufrimos y compartimos.

Antonio, siempre sonriendo, ha estimulado a Josemari para que este contase algunas anécdotas, todas divertidas, y este, casi declamando, ha lucido su valía como lector de árabe, no sabe una palabra, en la Alhambra, su gozo sufriendo la escasa simpatía de sus paisanos cántabros y, lleno de orgullo, loado su parentesco con el clero.

El otro Antonio, con su preclara ironía, ha explicado, en varias y amplias intervenciones, el buen hacer de la Orden de Malta en la atención a los menos favorecidos y ha disfrutado luciendo aciertos y desaciertos, todos curiosos, suyos y, sobre todo de los más ínclitos de sus colegas arquitectos.

Gurri se ha destapado desplegando ante nuestros ojos una preciosa caja con la más amplia y lujosa variedad de chocolates, y ha conseguido lo casi imposible: entre todos, profundamente epatados, no hemos sido capaces de comérnoslos todos.

Pedro el joven recuperado de sus pequeñas goteras, en no pocas ocasiones, a lo largo de la comida ha matizado con sensatez y rigor los excesos verbales en los que los demás, con la pasión que nos caracteriza, hemos incurrido.

Y todo lo anterior interrumpido una y otra vez, hasta nueve, por Fernando que, no conforme con estar comiendo, en Marbella, en compañía de Ramiro, del tercer Antonio y de sus encantadoras mujeres, ha tratado de saber y comprobar, sin llegar a la certeza, el número de comensales que hoy hemos acudido a la comida en el Club Mirasierra.

Ah, y para terminar esta crónica, añadir que sí, que en nuestra muy buena comida  del segundo jueves de septiembre de 2023 hubo más, mucho más, pero, porque esto no debe ser conocido, el custodio lo ha guardado en el olvido.

 

Nota: las fotografías de las comidas en el Club Mirasierra y en el restaurante de Marbella carecen de autor conocido y las de las reuniones virtuales son de Gaspar.

















jueves, 10 de agosto de 2023

DE LA COMIDA DEL JUEVES 10 DE AGOSTO DE 2023


En un día especialmente tórrido del estío madrileño, en el amplio comedor de verano del Club Mirasierra, cinco conmilitones, solo nosotros, nos hemos reunido para celebrar la comida mensual.

Para comenzar esta crónica, decir que quizá, porque los días felices no tienen historia, es muy difícil, casi imposible ofrecer a los ausentes un relato plausible y coherente de cuanto, poco, ha ocurrido y se ha hablado en la comida y en la no demasiado larga sobremesa que la ha seguido.

Y, claro, acaso por el tremendo calor del día y el hecho de que cuatro de los cinco conmilitones son muy racionales ingenieros, ante la atónita mirada del custodio, empezando por  José Luis, y seguido por Ramiro, con alguna puntualización de Cesar y el tranquilo asentimiento de Gurri, han debatido, estando los cuatro de acuerdo, las falacias del “cambio climático”; admitiendo todos que el clima, desde que el mundo es mundo,  ha cambiado y seguirá cambiando, también los cuatro, afirman que lo ha hecho por efecto de mil causas, desde la caída del gran meteorito, al fuego y los infinitos residuos que han  salido de mil volcanes, hasta las desviaciones del eje de la tierra…o de otros muchos eventos que, porque la memoria del custodio es corta, se han barajado en la discusión; y, también, los cuatro  han asegurado que siendo cierto todo lo anterior, es más que dudosa la acción, ¡cuentos chinos!,  de los hombres en la subida o bajada de un grado en la temperatura del mar o en la cantidad de gas carbónico o de nitrógeno en la atmósfera terrestre.

También, ¡no!, se ha recordado a alguno de nuestros maestros, hoy al P. Vallarino, y de nuestros condiscípulos, empezando por Ordinas y Camón, para seguir con Caballero, Guzmán, Harguindey, y, especialmente el, en estos días muy sufrido, P. Ocariz.

Y, como hablar de los vivos atrae a los que se fueron, 17 de entre los conmilitones, han estado bien presentes en la comida de hoy Pablo, Naso, José Luis, Luis, Luis Fernando, los dos Santiago, Ricardo, los dos Javier, Lorenzo, hasta llegar al último, Fernando…

Por supuesto ha habido más en la celebración de hoy, pero, porque el calor abruma, nada diremos salvo una excepción:  que las Altas Esferas han aceptado la invitación de Jorge para visitar, cuando baje el calor, allá en octubre o noviembre, el paraninfo de la Universidad, luego honrar con una misa a nuestros muertos y terminar con un almuerzo en el refectorio de los jesuitas, en Alcalá.

Y, sin olvidar que el chocolate de Gurri,  hoy, por su asombrosa calidad, ha sido más que alabado por los conmilitones; y que se ha notado la falta el embutido del tesorero, el  aguardiente de Gaspar y el néctar de Santiago.

Ah, y con esto termina la crónica de comida de este día feliz, por si alguien tiene interés, decir que hay dos páginas en Internet, rezandovoy, y pastoralsj, que, recomendadas por Jorge y ya seguidas por alguno de los conmilitones, todos estamos de acuerdo, vale la pena visitar.


Nota: Las fotografías de la comida hoy son de José Luis y las de las reuniones en la sala virtual de Fernando son, como siempre, de Gaspar.