domingo, 16 de junio de 2019

DE LA COMIDA DEL JUEVES 13 DE JUNIO DE 2019




El jueves, día de San Antonio, la mesa nos esperaba en la terraza. Sin darnos cuenta hemos dejado atrás otro curso y ha llegado de nuevo el verano… Cómo pasa el tiempo, ¡qué barbaridad!

Chorizo picante que traído de León por nuestro tesorero para empezar y, para quienes lo han querido, desde el principio, el buen aguardiente de Gaspar; en el menú ensaladas varias,  huevos, carne y pescado como plato principal, piña, melón, sandía y helados de postre, luego café…

Los dieciséis conmilitones, en este jueves de verano, felicitados los Antonios presentes y también los  ausentes; discutido las andanzas  que ocupan  esta tarde a  Josemari;   comentado en  profundidad las dos visitas, una al Prelado Fernando y otra al Papa Francisco,  que con motivo de sus  bodas de oro  tienen concertadas en Roma  Eduardo y su mujer; analizadas  las noticias que tenemos de Santiago en Palma de Mallorca, de Livinio en Santander y de Javier que sigue sin venir de Zaragoza; las goteras que afligen a casi todos los presentes  y a varios más de lo que es decente; compartido el cómo y el donde va a ser el veraneo que para cada uno ha decidido alguien en su casa; y echar de menos el chocolate que no ha traído  Gurri porque está  ejerciendo de abuelo en Suiza; se ha pasado la comida en un suspiro…y antes de que pudiéramos darnos cuenta, salvo cuatro que se han quedado jugando al mus, ya se sabe quiénes,  el resto, con tranquilidad, sin alaracas y acaso sin enterarnos, hemos salido del Club Mirasierra, para regresar, como está mandado, prontito a casa.


Nota:

Eduardo ha compartido con todos el correo que en respuesta a la carta que él había escrito a Fernando Ocariz  con motivo de su venida a Madrid con ocasión  de la beatificación de Guadalupe Ortiz De Ladazuri.

Siendo la que sigue la cariñosa respuesta del Prelado del Opus Dei: 

Querido Eduardo:

Te agradezco mucho tu carta del pasado 21 de abril. Naturalmente, sería para mí una alegría reunirme con vosotros, pero -como ya suponías- no va a ser posible, pues estaré en Madrid sólo el día 18 y el 19, con muchos compromisos y actividades previstas. Cuando tengas ocasión, da un cariñoso saludo de mi parte a los compañeros. Rezo por vosotros y os pido que me recordéis en vuestra oración.

Un fuerte abrazo.
Fernando

Y,  menos mal que tenemos las fotografías de Gaspar, porque sin su testimonio por lo poco acontecido, podría parecer que la comida del segundo jueves de Junio del año 2019 no ha existido.













  

 

domingo, 12 de mayo de 2019

DE LA COMIDA DEL JUEVES 9 DE MAYO DE 2019



Pues este custodio lo ha pensado bien y, solo porque “la función debe continuar”, pasados ya tres días escribe una crónica que, sin duda alguna, habrá que olvidar.

En un día precioso, en la terraza, nos ha alegrado la llegada de Livinio, que se ha hecho compañar en este viaje  por Juan Tomás,  “el que ya no conoce a nadie”; ha venido para recordarnos  que  siempre, aunque por aquello de las goteras no viene  con mayor frecuencia, con el corazón asiste a todas las comidas y participa en todas las reuniones.

Y, más tarde, los dieciséis conmilitones que  sentados en nuestra  mesa, al lado del ventanal, hemos celebrado la comida de mayo, una comida, triste y apagada, preludio doloroso de un nuevo y triste vacio en nuestra mesa: Luis está en  el final…


Para matizar: ni el chorizo picante que Pedro ha traído  de León, ni el que de Valladolid ha llegado con Gaspar, ni el chocolate de Gurri, tan delicioso, han animado el triste y  soleado  ambiente,

Ni la presencia de Fernando y de  José Luis (SFV) que luego de varios meses han vuelto a sentarse en la mesa; ni la sorpresa de ver que Vicente está entero y no troceado por haberse subido y caído,  ¡que imprudente! a un segundo o tercer piso;  ni  las buenas noticias que nos llegan  de Lorenzo en la Maestranza de Sevilla y de Santiago en Makassar; y, ni siquiera  la increíble invitación, tan generosa, de Javier para que los conmilitones podamos  ver, estar   y participar en la doble boda que entre junio y septiembre se va a celebrar en Requena y el Indostán, han sido motivos suficientes para animar a los presentes más allá de contener las lágrimas y no llorar.

Por ello, aunque la comida de este jueves ha sido especialmente familiar, por lo triste que ha sido y las cosas, tan íntimas que en ella se han conocido, con las fotografías de Gaspar, el Custodio  deja esta crónica sin más.