sábado, 13 de octubre de 2018

DE LA COMIDA DEL DÍA 11 DE OCTUBRE DE 2018




Tempus fugit, otra vez dentro, en el comedor, junto al gran ventanal, los dieciséis comensales hemos visto volver  al menú  la sopa y el cocido, las patatas con almejas y la panceta con huevos fritos, sí, panceta con huevos fritos  y no huevos fritos con panceta, y hemos estado todos muy atentos a la larga conversación que ha llenado de luz un  día del  primer  otoño.  

Y tenía razón José Luis cuando en la convocatoria anunciaba cosas importantes para este día: se ha hablado de viajes y de muchos destinos, pero el que parece imponerse es  Santander, por supuesto  de la mano de Josemari (hoy estaba sembrado), con Livinio (que no ha venido) y Santi También  ha aparecido sobre la mesa lo mejor de  la primavera  argentina y   la impresión que produce el  ruido del  Perito Moreno cuando rompe el glaciar y octubre en Buenos Aires; lo de Indonesia por el momento no  atrae  a la gente y Gurri, sentado en una esquina junto a Luis Ester, explica  que se ha terminado el chocolate y que, por ello,  dentro de unos días volverá a Ginebra,  que está en Suiza, para traer más.

Pedro Oñorbe no para, ha organizado, con una empresa, una universidad pía y el  Colegio de Ing. Industriales,  ¡una gran carrera de drones! y ¡nos invita!. El Custodio aprovecha y también invita a la presentación de Julia, su novela, que será dentro de unos días y afirma que, por supuesto,  la no asistencia tiene excusa.

Gaspar vuelve a pedir, hoy ya a gritos, que alguien le preste Las asíntotas de Dios, el libro de Jesús Granell…y José Luis, añorando la tarima casi ha puesto en un brete a todos los conmilitones con una pregunta: ¿Alguien sabe algo de Kirchhoff?

Un gran silencio, está claro que la pregunta es para los ingenieros  pero pocos se dan por aludidos: Ni idea, ni lo sé ahora ni lo supe en la Escuela, ¡ese tío era un ruso loco!, casi grita Eduardo; ¡eso  tiene algo que ver con la carga de  circuitos eléctricos!, insinúa bajito  Santi,  que algo recuerda…

Satisfecho,  José Luis observa triunfante  cómo todos los conmilitones rumian en silencio   buscando en el fondo de la memoria alguna  respuesta … hasta que  Javier, el primo,  como distraído comenta: las leyes de Kirchhoff son dos, la primera  de nodos y la segunda  de lazos… la primera  dice que  en cualquier nodo  la suma de las corrientes que entran en ese nodo es igual a la suma de las corrientes que salen  y la suma de las corrientes que pasan por el nodo es cero;  y la segunda ley dice  que en un lazo cerrado, la suma de…

Y el Custodio, con orgullo, deja de escuchar y piensa: ¡Qué gusto, qué  listos son mis compañeros!

¿Cambios  importantes en octubre? Pues sí, Lorenzo ha venido  elegantísimo, corbata de seda sobre camisa blanca y  traje, como la barba,  gris; Javier, el buen padre y gran abuelo,  no lo puede negar,  parece compartir antepasado con Valle Inclán; Santiago hoy no ha venido porque tenía que  comer en Yakarta, Fernando  sigue en Marbella, Pedro el Joven se ha marchado a California, seguimos a la espera de  Asís Gamazo y de  Javier Navarro y,  todos los demás, como siempre, igual.

Hoy  las fotografías no son de Gaspar (solo las ha retocado), se ha dejado la cámara y el teléfono en alguna parte; las que a continuación aparecen son obra de Antonio Urive  y de José Luis que, ¡cómo se las arreglan!,  todo lo hacen  bien.
















lunes, 17 de septiembre de 2018

COMIDA DEL DÍA 13 DE SEPTIEMBRE DE 2018


Ya estábamos avisados. José Luis, en la convocatoria lo había advertido: “Coincidiendo con el comienzo de curso, procede hacer una reunión para programar las actividades que queremos llevar a cabo”. O, dicho con otras palabras: ¡Venid preparados, en la comida de septiembre habrá que pensar!

Josemari, inmediatamente, contestó preguntando: ¿Vamos a llevar a cabo actividades extraescolares? ¡Chanchi Piruli!... Ante eso, los demás, por si acaso, respondimos callando.

El día amaneció, en el aperitivo con una grata sorpresa, Luis nos trajo de Vigo a su primo Javier Gros Ester que fue recibido con explosiones de alegría primero y de admiración después: Javier es el único de la promoción que al venir por primera vez a una comida ha saludada a todos y a cada uno de los asistentes por su nombre y sus dos apellidos sin confundirse en ninguno, ¡Javier es especial, es único, qué tío!

Ya en la comida, en la terraza, con un día precioso, los comensales, quince con Gurri que llegó muy tarde, disfrutamos desde el principio de conversaciones del todo interesantes que el tamaño de la mesa permitió compartir en la comida y también en la muy larga sobremesa que se prolongó mucho más allá de las siete de la tarde.

Se habló mucho y bien de planes para el nuevo curso, sobre todo viajes, viajes casi todos de cercanías: Segovia, Requena, Cuellar, Vigo, Santander, Zaragoza, Úbeda y Baeza, Cáceres y Plasencia, hubo quien habló de volver a Córdoba…Estambul y Singapur ida y vuelta con estancia en Indonesia… Y no quedaron las cosas claras, faltó la presencia de Antonio que, porque lo dijo hace meses, tiene derecho a explicarnos, dónde está Santa Gadea, que es eso de Atapuerca y lo delicioso que es sentir el frío de Burgos paseando en invierno El Espolón.

Se comentaron otras cosas, pero ¡qué difícil es para este custodio, entre lo sordo que está y su mala memoria, recordar todo lo bueno que pasó sobre la mesa de la, como siempre, deliciosa comida de septiembre de la promoción de 1961.

Y ahora, para no olvidarlo, señalar, decir, observar, revelar, sacar a  la luz, descubrir y, sin duda, disfrutar un cambio relevante que sin darnos cuenta, muy poco a poco, en los últimos meses, se ha producido en  las comidas de la promoción; lo explicaremos: las sobremesas se han alargado de una forma curiosa, se ha hecho costumbre que cuando una parte de los comensales, más o menos a las cinco de la tarde, se levanta de la mesa para abandonar la reunión, los que se quedan, se agrupan en la mesa, se asume que la conversación es una, se pide agua u otras copas, la conversación se hace profunda y la sobremesa se prolonga hasta tarde; y, curiosamente, no importa quienes sean los que se marchan ni tampoco los que se queden, somos intercambiables…

De lo que se habló en la alargada sobremesa del mes de septiembre decir que ante el creciente deseo de no pocos de los asistentes de enterarse y saber de temas serios, importantes, relevantes o meramente curiosos, sin tener que leer, José Luis hubo de hacer una cuidada síntesis de Longitud,  el libro de Dava Sobel que todos en la promoción hace mucho deberíamos conocer. Gaspar reclamó que alguien le consiga Las asíntotas de Dios, la agotada obra de Jesús Granell; César paseó la memoria sobre los manuales del P. Cobos y el Custodio elogió, tratando de conseguir lectores, Una breve historia de casi todo de  Bill Bryson y, de paso, por si tiene éxito, también lo hizo con Juan Gordo Feo…

Nota:
Antes de recrearos en las fotografías de Gaspar, recordad, por si queréis pedirles algo, que  dentro de unos días, Santiago regresa otra vez  a Indonesia,  Pedro el Joven se marcha  de nuevo a California, Lorenzo viaja a no se sabe donde y Fernando no está claro si en octubre estará en Marbella, Silicon Valley o comerá con nosotros en el Club Mirasierra…













































Postdata:
Recordad que Don Pedro Oñorbe de la Torre, bajo el título "La influencia del hombre en el cambio climático", impartirá una conferencia en la Fundación Obra Social de La Caixa, en Arapiles 15, el próximo día 1 de Octubre