domingo, 11 de enero de 2026

DE LA COMIDA DEL JUEVES 8 DE ENERO DE 2026

 

Escribe Gaspar Blein

Un feo día típicamente invernal, frío, casi lluvioso, con la niebla a pocos metros sobre nosotros, nos veíamos las caras los ocho afortunados de la promoción 1961 de Areneros-Recuerdo que asistimos a la comida conmilitonera inaugural del año de Nuestro Señor de 2026. Allí fuimos llegando Ramiro, en vanguardia y enseguida servidor de Uds., Ignacio, Gurri, las Altas Esferas, Antonio el siempre sonriente, Pedro el joven y cerrando el grupo, Josemari el cántabro de pro.

Muy breve aperitivo delante de la barra del bar (claro, se hizo notar la ausencia de Pedro el ecónomo con el chorizo leonés) y rápidamente pasamos al comedor pequeño para acomodarnos en nuestra habitual mesa redonda, junto los ventanales pequeños de la fachada Sur que se asoman a una parte del jardín. Ruido ambiental relativamente asumible para la mayoría de los que gastamos modernas trompetillas, léase audífonos.

El día se conoce que estaba tan triste al observar las ausencias, aunque todas ampliamente justificadas, de Conmilitones tan significativos como José Luis el Custodio; Fernando el director jefe de las tele reuniones; el ya citado Pedro el ecónomo; António el obispo virtual; Santiago el genial emprendedor; Diego el sabio de las inversiones; César el viajero empedernido; José Luis el ilustre “profe” de la economía; Javier el abuelo con derecho a “Oscar”; Eduardo el maestro de la pediatría; los dos Antonios a los que la lejanía se lo pone más difícil; Livi, el otro Eduardo, etc., etc. (pido perdón si mi vetusta memoria se ha dejado algún nombre). La mejora de las goteras de algunos, el final de los periplos de otros y la intención del resto de reincorporarse a estas comidas van propiciando que la climatología nos ofrezca días más risueños.

La comida dio bastante de si, había temas para ello. Venezuela, las américas, Groenlandia y, como no, Trump… dieron lugar a un amplio debate, donde Nacho, José Luis, Ramiro y alguno más dejaron constancia de sus fundados razonamientos acerca de estas cuestiones; pero antes se habló de otras cosas.

Causó admiración la foto de la familia de Antonio, ¡amplísima familia!, que se reunió en su casa para celebrar la Nochebuena. Y hablando de fotos, salieron a la luz las que había mandado días atrás JL.S.F. de Valderrama inmortalizando tandas de ejercicios espirituales, clases, excursiones, celebraciones, etc. Fuimos identificando poco a poco a casi todos los protagonistas y mira por dónde ¡al fin! aparecieron retratados los jóvenes Ramiro y sobre todo Pedro, al que no había forma de encontrar en ninguna foto de la época.

Josemari al recordar anécdotas y sucedidos propios, dejó caer la posibilidad -es broma- de asumir el cargo de “cuestor” de los emolumentos de estas comidas. Así hablando y hablando, JL Gª Calleja, en ejercicio de su alto cargo, dictó un Decreto-ley Conmilitonero por el que se establece la obligatoriedad de que falte quien falte -sean el  Ecónomo, Gaspi, Gurri, Fernando o cualquier otro- el chorizo leonés, el queso castellano, el chocolate suizo o nacional serán de obligada asistencia.

No se sabe muy bien por qué, aparte del café y los chupitos, no hubo partida de mus, ni larga sobremesa, así que en contra de la costumbre, levantamos el campo más pronto de lo habitual, con la intención, eso sí, de volvernos a ver el segundo jueves de febrero.

Para satisfacción general la tele reunión del plató de Fernando, previa a la comida de hoy, dejó constancia de que la salud de Jorge va entrando “en agujas”, lo mismo que Antonio, José Luis y Fernando quienes mostraron su intención de asistir a próximas comidas, esperemos que los Antonios de la lejanía también lo hagan.

Este relato, bajo la supervisión del Custodio titular. Las fotos de hoy, con la ayuda de Pedro el joven, y las de las tele reuniones son de

GASPI, EL CRONISTA SUPLENTE





























sábado, 13 de diciembre de 2025

DE LA COMIDA DEL JUEVES 11 DE DICIEMBRE DE 2025

 


En un día precioso, soleado y  nada frio, propio del otoño madrileño, en el comedor pequeño del Club Mirasierra, nos hemos reunido  11 conmilitones de Areneros 61 para disfrutar juntos  la comida del segundo jueves de diciembre.

Y, para empezar, decir que, acaso por el cansancio y los sustos acumulados en el áspero ¡y tan fugaz!, año que hemos vivido, la última comida del año se ha desarrollado en un ambiente especialmente tranquilo en el que por una vez  se han comentado sin ninguna prisa y  aceptada naturalidad las goteras, cada vez peores, que cada día más despiadadas, acosan a todos: Pedro, el tesorero, respirando poco, ¡callado!, encerrado en casa; el otro Pedro, el joven, comenzando a saber, ¡que disgusto!,  que las medicinas son, además de para otros, también, para él; Antonio, el obispo, tratando de reponerse, si no lo consigue le han dicho que no llega a cardenal; Fernando vigilando en su rincón; y los otros,  Livinio, Cesar, los Antonio, el del nieto medio búlgaro, y Jorge, que en esto de las goteras destaca.

Y claro, ante tantos males, Eduardo, por eso de la deformación profesional, para animar  a los bastante asustados conmilitones, soltó algunos consejos: ¡caminad!, ¡cuando estéis enfadados, respirad!, ¡haced ejercicio!, ¡bebed agua y tomad el sol!...bueno, y más de esas que todos sabemos  y no hacemos  porque son una lata y  ¡no nos da la real gana!.

Afortunadamente, antes de que alguno muriera de un  soponcio, Ignacio tomó la palabra para hablar de vinos, Gaspar soltó varios chascarrillos; Gurri contó algo sobre las muchas  habas que, en su último viaje, ha visto en Suiza. Y, el primo de Josemari justificó la ausencia del cántabro de pro porque hoy se ha visto obligado a visitar el Palacio Real y, parece, relatar en el Salón de Columnas, varios sucedidos a Su Majestad.

En todo caso, para terminar esta crónica, reseñar que  lo más relevante de cuanto ha sucedido en la comida de hoy ha sido, primero, ¡cuánta alegría!, el reparto, por Gurri y Altas Esferas de números para la lotería de Navidad y, segundo, el espectáculo, ¡cuánta tristeza!, que ha dado Ramiro, llorando a lágrima viva porque, dice, ¡no conoce a ningún pederasta!, ¡no tiene amigos corruptos!, y ¡no le han llamado para ser ministro o, al menos, alcalde o concejal!

Y, para todos: 

FELIZ NOCHEBUENA Y  FELIZ NAVIDAD

 

Nota: las fotografías de la comida y de las reuniones virtuales son, como siempre, de Gaspar.