Escribe
Gaspar Blein
EL
PRÓLOGO
Había
amanecido un día aparentemente bueno, aunque frío y ventoso, pero ya por la
tarde fue desinflándose con la aparición de nubes, como queriéndonos decir que
las borrascas de estos días se resisten a ceder protagonismo. Veremos.
Club
Mirasierra. Segundo jueves del mes de febrero de 2026 y segunda comida del año
de los bravos Conmilitones del 61 de Areneros. Esta vez nos reuníamos nada
menos que doce. El aperitivo en la terraza Sur, disfrutando de un sol que en
lugar de molestar se agradecía. No tardamos en acomodarnos en la mesa redonda,
ya habitual, de la fachada Mediodía del comedor pequeño.
CAP.
1 EL CENSO
Agradable
sorpresa la presencia de Fernando, que consiguió sortear algún imponderable
inicial. Sentidas ausencias de quienes no suelen faltar; los Antonios -Oriol de
viaje y Urive recuperándose- José Luis el Custodio titular, a quienes va
especialmente dedicada esta humilde crónica. Sin olvidarnos de Javier, Eduardo
el pediatra, los Antonios físicamente más distantes -en Burgos y Asturias- el
otro Eduardo, José Luis el profe de Economía, Livinio...etc.
Pedro
el Tesorero tendrá que pasar por la fontanería próximamente para reparar una
nueva gotera detectada, en la confianza de que Nuestra Madre de Areneros,
valiéndose del cuerpo diplomático que tenemos desplegado por Allí Arriba,
propicie una recuperación pronta y satisfactoria. Pese a todas las goteras, el
espíritu de Areneros pervive.
CAP.
2 LOS PRIMEROS ESCARCEOS
Con
la concesión del servicio de cafetería del Club a punto de cambiar -el próximo
mes ya habrá uno nuevo- mientras nos sirven los corazones de alcachofa con
ibérico y huevo escalfado que había elegido la mayoría, desde mi atalaya, entre
el ruido ambiente y el deteriorado sistema auditivo de quien esto escribe, sólo
acierto a distinguir que hay diferentes conversaciones; entre José Luis y
Fernando con sabias y autorizadas opiniones -que por cierto casi se pierden la
comida por un absurdo atasco de circulación- Ramiro ocurrente y Nacho haciendo
gala de su fina ironía, Santiago y Pedro el joven con la firmeza que le es
propia debatían no sé qué; o Gurri y César, la discreción y sabiduría
personificadas, alternaban plácidamente con intervenciones de Josemari, que
siempre será Josemari, y tal vez alguna más. Gurri, con su eterna bondad, hacía
una descubierta de vez en cuando desde su sitio para cambiar impresiones con
las Altas Esferas.
En
algún momento de sosiego Diego comenta, cargado de razón, que vamos al
despeñadero a velocidad de vértigo, toda vez que los que tienen la
responsabilidad del mando no dan una en el clavo, casi nada funciona….
ferrocarriles, presas, carreteras, Correos, gestión del campo, inmigrantes
ilegales, etc., etc. Como una muestra más, Diego relataba su reciente
experiencia: Una entidad le iba a enviar un documento por correo postal, que
debería devolver firmado por el mismo conducto, pero le advertían de que ni se
le ocurriera utilizar un buzón de Correos de los amarillos de la calle, que lo
entregase personalmente en una estafeta, porque el contenido de los buzones
sufre últimamente demasiados extravíos ….
CAP.
3 CASI AL FINAL NOS PONEMOS SERIOS
Después
de haber dado buena cuenta del bacalao a la romana, segundo plato por el que se
había decantado, también esta vez, la mayoría, y a la espera de los postres,
Santiago con su solvencia y espíritu emprendedor hizo que poco a poco nos
fuéramos poniendo serios. Dio cuenta de que recibió la llamada telefónica de un
conocido suyo australiano, empresario relacionado con las actividades de un
puerto marítimo de contenedores en Asia, para estudiar un proyecto que lo pueda
dotar de un doble uso, toda vez que Santiago es un consultor que conoce muy
bien la zona y con amplia experiencia en la materia, todo ello sin perder de
vista el posterior desarrollo de otras facetas complementarias.
En
este punto Josemari sugirió el interés que podrían tener las aportaciones de cantidades
pequeñas, o no, a modo de inversión. Santiago, sin descartarlo, aclaró que la
financiación del proyecto, por el momento, estaba resuelta y que, si el tema
nos llegaba a interesar seriamente, al final veía factible, esta vez sí, una
excursión del grupo de los bravos Conmilitones a aquellas tierras, invitados
por la promotora de todo esto.
EPÍLOGO
Como
siempre, se había hablado de bastantes más cosas, -como las cotizaciones de
colecciones filatélicas o numismáticas y otras- que por el aquel de no aburrir
se quedan en la reserva.
Al
igual que durante los aperitivos duró poco el apetecible chorizo leonés que
habitualmente trae Pedro el Tesorero, antes del café desaparecieron en un
santiamén los buenísimos chocolates que, por la generosidad de Gurri y
Fernando, nos suelen endulzar la sobremesa.
CAP.
4 EL MUS
No
podía faltar la emocionante partida de mus, colofón de la comida de febrero. Se
enfrentaban dos tándems temibles. Pedro el Joven y Fernando por un lado y del
otro José Luis y Gurri, que algo más tarde vería en la tablilla su nombre para
ser sustituido por Pedro el Tesorero.
La
sabiduría, veteranía y los colmillos retorcidos de los contendientes anticipaba
una partida tan apasionante que el temple de Josemari, espectador inicial junto
a este relator, no fue capaz de soportar e hizo “mutis” por la puerta, que no
por el foro, previo al sorteo de la mano inicial, antes incluso de la elección
de una baraja adecuada, los puntos, los amarracos y todos esos prolegómenos.
Del
resultado no hablamos, no sea que…
FINAL
Y
ahora a esperar al 12 de marzo, segundo jueves de mes, en que si Dios quiere
nos veremos de nuevo por estos lares.
GASPI
CRONISTA SUPLENTE, con la supervisión de José Luis, Custodio titular del Blog,
y de varios Conmilitones más.
Nota:
casi todas las fotografías, salvo algunas de Pedro el Joven y de las Altas Esferas
son, como siempre de Gaspar


























